la letra sin sangre entra

Blog de libros y literatura escrito por Francisco Herrera

25 febrero 2005

 

Los límites de la novela

En un artículo sobre Joseph Conrad, Virgina Woolf nos advierte de que la visión de un novelista es la vez compleja y especializada; compleja porque tras los personajes y separado de ellos debe encontrarse algo estable con que relacionarlos; especializada porque siendo él una persona de sensibilidad única, están estrictamente imitados los aspectos de la vida en que puede creer (El viejo Bloomsbury y otros ensayos). Así, en esto consistiría la grandeza y la miseria de la novela. El autor tiene la obligación de darnos vida pero no más allá de su propia experiencia creíble. Puede que aquí esté la clave para entender por qué se nos caen de las manos algunos libros y por qué otros no se nos despegan. Por otro lado la conexión de la sensibilidad de autor y lector tiene que ser aleatoria. Por eso a mí me gustan las novelas finales de Conrad, pero a Virginia Woolf (y me temo que a muchos de sus lectores) no tanto.



Enlaces a esta entrada:

Crear un enlace



<< Página principal

Archivos

abril 2004   mayo 2004   junio 2004   julio 2004   agosto 2004   septiembre 2004   octubre 2004   noviembre 2004   diciembre 2004   enero 2005   febrero 2005   marzo 2005   abril 2005   mayo 2005   junio 2005   julio 2005   agosto 2005   septiembre 2005   octubre 2005   noviembre 2005   diciembre 2005   enero 2006   febrero 2006   marzo 2006   abril 2006   mayo 2006   junio 2006   julio 2006   agosto 2006   septiembre 2006  

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Suscribirse a Entradas [Atom]